Las pisadas misteriosas

“Su verdadero nombre lo ignoro –continuó el otro plácidamente-; pero algo conozco de su fuerza para el combate y de sus problemas espirituales. Me formé idea de la primera cuando trató de estrangularme, y de los segundos, cuando se arrepintió.”

Las pisadas misteriosas
El candor del Padre Brown
Gilbert Keith Chesterton