Que se mueran los feos

No está mal reír de vez en cuando. Aquí, Boris Vian nos da una buena dosis de hilaridad, desparpajo y unas cuantas cositas más.

“Es probable que yo sea un sentimental. Nadie lo diría al verme, pero los bultos que forman mis músculos son la apariencia engañosa bajo la cual disimulo mi corazoncito de Cenicienta. Quiero a mis amigos. Quiero a mis amigas. Nunca me han faltado ni unas ni otros y de vez en cuando doy gracias a mis padres por el físico que me han dado; los hay que dan gracias a Dios, lo sé…, pero, entre nosotros, creo que mezclan a Dios en historias con las cuales no tiene nada que ver.”

Que se mueran los feos
Boris Vian